Música para ti

Estás Dormida

Y estás dormida en mi cama,
oyendo y no hablando,
y nunca sabrás lo que te quiero,
si no me oyes, despacio, recitando.


Y no te levantarás,
dormida, de las sábanas,
con el pelo aletargado,
y las cejas entornadas,
a decirme que te ABRACE,
aunque te arropes con mis brazos
y me roces con tu cuerpo.


Y no me dirás palabras, ni besos,
si te recito las poesías,
una por una,
que te he estado escribiendo
desde los sentimientos confusos que te pido
que me aclares
que me abraces
que me ames.


Mañana,
mañana te volveré a ver,
quizás,
nos amaremos de nuevo.