Róbame las noches de invierno
Como un ladrón desbocado por la playa de mis besos,
Como el galope perdido del suspiro de tu cuerpo
Bajo las huellas marcadas de mis besos en tu cuello.
Róbame las noches frías y claras
En las que el mar brilla más allá del ocaso de la aurora de tus ojos,
En las que el viento no deja de arroparnos, poco a poco,
Y sin decirte nada sé que tú lo entiendes todo.
Róbame las noches, noches solamente
Y seré ave nocturna de tu olor ocre,
Y dulcemente te querré a ti en la noche,
Y en la noche te querré a ti, dulcemente.
Róbame a mí, por la noche,
Y llévame cerca del acantilado de tu boca
A besarte algún momento
Con los labios rojos de tanto besarte
Y seguir allí, besándote,
Una y otra vez, de nuevo,
Besarte es todo, todo es besarte,
Y besarte es más de lo que yo no puedo
Pagar por lo que me das,
Y sin embargo ahí estás, de nuevo,
Rogándome por besarte.
