Música para ti

Ser Tu Almohada

No pienses en lo que digo
Porque no lo pienso, al escribirlo.
Sale, brota, mana;
Mancho el folio de palabras
Y luego sobre la almohada
No sé si he escrito un cuento, una poesía, o nada.
Sólo dejo la mente expresarse sola
Y la imagen fija, los ojos blancos,
El cuerpo lleno de recuerdos,
Las manos temblorosas,
Agitado por dentro,
Y poco a poco,
A veces como una centella,
El folio vacío
Se llena de sentimiento.
Hoy es tu imagen la que me abarca.
Te veo,
Cuando cierro los ojos.
Te siento,
Sobre la parte derecha de mi cuerpo.
Te oigo,
Parpadear tus ojos grandes como dos noches,
Y huelo
Tu aroma de madrugada que me sigue cuando llego.
Nada,
Probablemente no hay nada
Que te deba confesar;
Y nada
Que no deba confesarte,
Y nunca
Dejarás de sorprenderme,
Y nunca
Me lo habrás contado todo
Porque a veces, cuando me hablas
Me quedo en silencio por dentro
Me quedo mirando: hablas.
Tú dices, comentas, callas,
Yo te sigo, no escucho,
Y vuelo sobre tu cara,
Viajo sobre tu pecho
Y sueño con ser tu almohada.