después de haber amado, y yo,
no sé si está invernando en verano
o está esperando tu pelo.
NO sé si quiere reirse contigo
o si todavía no entiende tu risa,
o si no puede creerse los sueños
sin noches... los días, los días.
La mente la tengo aletargada
con tus ojos en los míos,
y con las frases,
las palabras,
las caricias,
los pecados consentidos,
y las sombras,
las cadenas de tus piernas,
tu corazón de latidos.
Las manos no me responden,
aun así dibujan tu forma precisa,
tu cuerpo, tu cara,
el amanecer contigo,
esa tímida sonrisa.
Sólo me responde el alma,
porque no es real.
Y sólo me enseña el tiempo,
porque solo va.
Y tú no vienes,
y yo solo me tengo el alma.
Tengo tu cuerpo en mi cuerpo,
tu mente en mi mente,
tu forma en mis manos,
y mi alma.
Realmente no supe
lo que sería el Mañana.
