Música para ti

AL Final Del Viaje

Al final del viaje,
Como un viaje sin rumbo hacia un destino deseado, furtivo, caliente y sincero,
Deberá de estar esperando de nuevo el sol, que entra caliente por mi cuerpo,
Sintiendo que me amanezco.
Y como un aliento de soledad me voy dando ánimos hacia el centro
Del misterioso y volátil deseo de seguir caminando
Paso a paso, despacio, de paso, pasando de puntillas por la avenida de la sinceridad
Y haciendo el ruido necesario para que las gentes de la calle me estén mirando, incrédulas,
Apostando sobre si llegaré
O simplemente si pasaré de la esquina sin que un huracán de aliento me vaya llevando el alma
Al final de viaje, nunca sabré si me esta esperando el cielo
O el infierno de unos besos conocidos,
O desconocidos besos de arranques de furia de tierra y de cielo,
Y del sol que me caliente,
Si abro la ventana de mi cuerpo para amanecer, de nuevo.
Dentro de la felicidad que implica la libertad sin amarres al cabo de gata de unos ojos
Puede que estén las noches enteras de humo
Y de lloros y de sinceramente callados sobre mi espalda,
Castigando.
Pero sobre todo estará la vida que va forjando al travieso niño
Que gusta de llamar a los timbres corriendo por la calle
O al futuro anciano que seguro, en futuro, se enamora de un póster del asilo, recitando
Por la calle
Como un niño, consentido y pueril,
Lloro y pataleo de vez en cuando por lo que quiero para mí
Sin pensar en nada más que tener en las manos el juguete de los besos
Jugar y jugar para ver que hay más allá
De la excitación de unos ojos abiertos que son las manos sobre la espalda.
Y sigo caminando para ver,
Si al final del viaje,
He estado naciendo continuamente sobre las músicas para que el sol de la esquina,
El que se fuma un cigarro para ver pasar el tiempo, disimulando
Me haga amanecer por dentro,
Y merecerá la pena,
Y hoy es uno de esos días en los que la pena merece ser la mercería que me cose los huesos.
Al final del viaje,
He de amanecer para dar la luz que me voy guardando las noches en vela
Como un crápula solitario y desprendido que no ve la meta nunca
Sino que roza la nuca con el aliento de sus palabras.
Esperando, al final del viaje,
Debe de haber algo,
Quizá sea la curiosidad de verlo
O solamente, de tenerlo antes de seguir caminando.
Al final del viaje,
Siempre al final del viaje,
Te juro, que estaré esperando.